Plasticidad cerebral o neuroplasticidad. Primer entrega

Hoy os vamos a introducir en el concepto de la Plasticidad Cerebral. Como es un tema de bastante interés y sobre el que hay mucho que explicar, os haremos 3 entregas durante tres semanas consecutivas, ¿qué nos dices? ¿comenzamos? ¡Vamos a verlo!

 

 Plasticidad cerebral: ¿Qué es?

 

Las células de la piel mueren y vuelven a regenerarse de forma continua. Al día perdemos entre 50 y 80 cabellos que son sustituidos por otros nuevos. Y el hígado puede regenerarse extirpando incluso sus dos terceras partes.
Nuestro cuerpo se encuentra en constante cambio y tal como decía Heráclito: “No es posible bañarse dos veces en el mismo río”, ya porque no es el mismo río, ya porque nosotros no somos los mismos.

Pero no solo la piel, los pelos y el hígado se regeneran y cambian. Aquello que sustenta quienes somos también se encuentra en constante cambio. Me estoy refiriendo al cerebro. El órgano de las cien mil millones de neuronas y de las siete mil conexiones sinápticas. Toda esta actividad cambia la estructura y las funciones de las neuronas dependiendo de las demandas del ambiente y de las experiencias: es lo que se denomina plasticidad sináptica o neuroplasticidad. Este concepto hace referencia a la capacidad que tiene el tejido neuronal de reorganizar, asimilar y modificar los mecanismos biológicos, bioquímicos y fisiológicos implicados en la comunicación intercelular para adaptarse a los estímulos recibidos.

La idea de un cerebro inamovible solo moldeable durante la infancia permanecía en la mente de científicos en tiempos recientes. Pero las pruebas de la maleabilidad del cerebro fueron surgiendo y hoy día pocos cuestionan tanto la capacidad del cerebro de generar nuevas neuronas (neurogénesis) como que éstas cambien sus conexiones y su actividad cuando nos sometemos a una experiencia de aprendizaje (neuroplasticidad).
Estos cambios pueden darse a diferentes niveles, desde cambios moleculares a cambios en la expresión genética y actualmente este conocimiento se orienta a cómo influye estos procesos en las distintas etapas de la vida en cerebros sanos y afectados con algún tipo de patología.

 

¿Cómo ocurre?

 

 

Antes de nada, habría que comunicar que las neuronas no se encuentran unidas físicamente unas a otras. Entre ellas se encuentran un espacio que se denomina hendidura sináptica.
Este espacio fue descubierto por Ramón y Cajal usando la técnica de tinción de Golgi, hecho que le otorgó el Premio Nobel junto a Camilo Golgi, creador de la tinción. En este espacio es donde se establece la comunicación entre las neuronas.

Pero ¿cómo lo hacen?

Cuando una neurona se activa,  libera una molécula o neurotransmisor a la hendidura sináptica.
Donde realizará una acción determinada en las neuronas adyacentes. Cuando un grupo de neuronas se excita de forma sincrónica a lo largo del tiempo, las dendritas, la zona por donde se expulsan los neurotransmisores, cambian su forma y se acercan físicamente más a sus vecinas con las que acostumbra a disparar juntas. Menos espacio sináptico facilita la comunicación, por lo que en una próxima conexión hará falta menos impulsos eléctricos para que la neurona vecina se active.
Y así, tendremos un nuevo aprendizaje en nuestro repertorio conductual. Lo mismo ocurre a la inversa, la actividad neuronal debilita las conexiones.

 

Y hasta aquí la introducción de hoy, ¿qué te ha parecido?

Déjanos tus comentarios si tienes alguna pregunta o quieres compartir algo con nosotros. ¡y no te pierdas la entrega de la próxima semana! En la que seguiremos ahondando en su importancia y desarrollo. ¡Un abrazo fuerte!

Un comentario en “Plasticidad cerebral o neuroplasticidad. Primer entrega

  • Mat

    Imagino nuestro cerebro como un activo hormiguero, activo sin parar,
    Hormigas -dendritas juntando sus antenas. Blip blip blip
    ,No estoy tan segura que sustente TODO nuestro ser , menuda carga!

    Responder

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