Plasticidad cerebral o neuroplasticidad. Segunda entrega

Ahora que ya conoces un poco más de cerca el concepto de neuroplasticidad y cómo funciona, vamos a explicarte más detalladamente porqué es importante y cómo se desarrolla .

Si quieres volver a repasar la primer entrada, puedes hacerlo haciendo click aquí 

 

Plasticidad cerebral: ¿Para qué? ¿Qué utilidad tiene?

 

Podríamos resumirlo en aprendizaje y adaptación. La adquisición de contenido nuevo para nuestro cerebro incluye de este intrincado proceso.
A base de repetir determinadas tareas durante el proceso de aprendizaje, estamos fortaleciendo conexiones neuronales para que estas queden bien establecidas. Así podemos demostrar a los demás que sabemos hacer algo nuevo.
Esta capacidad de adaptación al medio, se basa en nuestra gran capacidad de aprendizaje.
Al fin y al cabo, somos una de las especies con más éxito evolutivo.
No disponemos de duras pieles, ni conchas a nuestras espaldas, ni gran pelaje para soportar las bajas temperaturas. Pero disponemos de una espectacular capacidad de aprendizaje que nos hace realmente únicos.

 

Plasticidad cerebral y neurodesarrollo

 

Desde el embrión, las neuronas están esperando a ser estimuladas por el entorno para adquirir aquellas funciones básicas para la supervivencia. Desplazarse a gatas, incorporarse o hablar, entre otras.
Todas estas habilidades son adquiridas por el infante de forma espontánea y ello ocurre cuando se encuentra en el momento idóneo para su incorporación. Es lo que se denomina período crítico.
Estos periodos, presentan el momento óptimo a nivel cerebral para la incorporación de una nueva habilidad, por lo que la presencia de dificultades en algunos de estos períodos tienen como consecuencia anomalías en la habilidad relacionada con el periodo crítico en cuestión. Un ejemplo de ello son los problemas de aprendizaje, déficits de atención y/o hiperactividad y aquellos relacionados con la comunicación.

 

Relación con la música

 

Por otro lado, determinadas actividades propician y optimizan la neuroplasticidad en cerebros en desarrollo. La música parece también tener su periodo crítico. Aquellas personas que han estado expuestas a entretenimiento musical, de forma intensa, a edades tempranas (alrededor de los 7 años de edad), muestran estructuras distintas que aquellos que prescindieron del mismo. (ref. diferencias en diversas estructuras cerebrales como el cuerpo calloso, mayor velocidad de procesamiento, áreas auditivas, reconocimiento de un mayor número de fonemas lo cual facilita el aprendizaje de idiomas…).

Ello se traduce en una mejora de la funcionalidad en diversas habilidades en la etapa adulta. Por eso en la actualidad se presenta el cerebro de un músico como excelente modelo de neuroplasticidad.

Incluso se pueden encontrar diferencias estructurales entre los propios músicos, en función del instrumento al que se dediquen. El área precentral, responsable de la representación de los movimientos finos de los dedos, entre otras funciones, se presenta con un mayor desarrollo en el hemisferio derecho en músicos de cuerda (violinistas). Mientras que en músicos de piano, el mismo desarrollo se encuentran en ambos hemisferios. Esto es debido a la demanda de movimientos de los instrumentos usados. Mientras que los de cuerda usan la psicomotricidad fina en la mano izquierda, los pianistas la usan en ambas manos.

 

 

 

Y hasta aquí la segunda entrega, ¿qué te ha parecido?

Déjanos un comentario si tienes alguna pregunta o quieres compartir algo con nosotros. ¡y no te pierdas la entrega de la próxima semana! ¡Ya estamos a un paso de acabar!  ¡Un abrazo fuerte!

Un comentario en “Plasticidad cerebral o neuroplasticidad. Segunda entrega

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